LA TRANSMISIÓN

En 1925 la propiedad pasa a ser propiedad de la familia Schÿler. Esta Casa, establecida en Burdeos como negociantes de vino cuatro generaciones atrás con el nombre de “Schröder & Schÿler”, ya conocía bien los caldos del château, puesto que los comercializaba. Desde entonces, la historia y la evolución de Kirwan quedan vinculadas a la estirpe de Armand Schÿler y sus descendientes, que no han dejado de trabajar, cada uno a su manera y en función de las exigencias de su época, para engrandecer y mejorar la propiedad.

Ese fue el caso de Jean-Henri Schÿler, que se dedicó entre 1955 y 1967 a reconstituir su viñedo: abonando las tierras, rediseñando el sistema de drenaje y replantando allí donde hacía falta. Estos trabajos, que coinciden con la creación, en 1954, de la AOC (denominación de origen) de Margaux, revitalizan la propiedad y consolidan su notoriedad.

Sus hijos, Sophie, Nathalie y Yann, representantes de la 8ª generación, actualmente al frente de la firma, se encargan ahora de defender este legado. Con la construcción de la nueva bodega, inaugurada en marzo de 2017, han llevado a Kirwan al siglo XXI. Este lugar de transmisión del saber y la tradición, también consagrado a la búsqueda constante de la perfección, constituye la imagen simbólica del modo en que la familia Schÿler entiende la propiedad por la que vela desde hace casi un siglo.